Según los resultados de la evaluación inicial, la gravedad de la sintomatología y la afectación indirecta que presente el paciente, será determinado el tratamiento, el cual puede ser quirúrgico o no.

Tratamiento Ortopédico

El ortopedista o podólogo indicara el uso de plantillas para de esta manera tratar de originar el arco plantar de manera fisiológica. También sugerirá el uso de calzado ancho en el antepié con un contrafuerte posterior que sujete el calcáneo; que posea piso de suela o goma dura pero fina; cordones o correas de ajuste; con tacón elevado ligeramente, que posea cuñas internas según convenga. En muchos casos, no es necesario que sean botas, pero es conveniente colocarlas de forma preventiva en el niño que comienza a caminar. Las plantillas correctoras se colocan a partir de los 2 años de edad; según el material de construcción, pueden ser de tipo blando, semirrígido o rígido, en función de la edad y la corrección que se precise. Su cambio depende del crecimiento del pie y, por regla deben cambiarse anualmente.

 

 

Tratamiento Fisioterapéutico

En conjunto con el tratamiento ortopédico, se realizaran ejercicios, en ciclos y repeticiones que dependerán de la tolerancia del paciente, los cuales serán dirigidos a fortalecer la musculatura implicada para estimular así la formación del arco plantar.  Entre los ejercicios sugeridos podemos mencionar:

  • Caminar en punta de pies de un extremo a otro, bien sea sobre el suelo o sobre alfombras con diferentes texturas para activar el trabajo propioceptivo.
  • Intentar agarrar objetos pequeños con los dedos de los pies. ( legos, colores, pelotas pequeñas), luego de dominar el agarre, se puede iniciar el traslado de un lado al otro con los objetos.
  • Marcha con el borde externo de los pies y sobre los talones
  • Al colocarse en un borde de algún escalón, dejar caer suavemente los talones hacia atrás para elongar de esta manera el tendón de aquiles.
  • Estiramientos musculares de miembros inferiores
  • Reeducación y coordinación de la marcha

Además de los ejercicios, también se harán uso de agentes físicos para preparar la musculatura a trabajar, incluyendo también inducciones miofasciales superficiales y profundas para la liberación del tejido comprometido.

 

 

Tratamiento quirúrgico

Se trata de una intervención quirúrgica al no ver mejoría con la rehabilitación y el tratamiento ortopédico. Siendo candidatos los pies planos valgos irreductibles con anomalías en los medios de unión articular, o astrágalo vertical; así mismo en el caso de presentar marcha antiálgica por insuficiencia del tendón tibial posterior, post traumáticos, inestabilidad de articulaciones del pie-tobillo, etc.

Los principios del tratamiento quirúrgico son:

  • Transplante de otro tendón para ayudar a la función del tendón tibial posterior (por lo general se trasplanta el flexor largo del dedo gordo)
  • La restauración de la forma y la alineación del pie. Esto realinea la carga al centro del tobillo.

Posibles complicaciones del tratamiento quirúrgico

  • Problemas en la cicatrización de la herida
  • Infección
  • El fracaso para curar el hueso (no unión) que se ha cortado o articulaciones que se han unido
  • Trombosis venosa profunda
  • Embolia pulmonar
  • Lesión neurológica
  • Lesión vascular
  • El dolor y la deformidad continúan

La recuperación de la cirugía depende de la combinación particular de los procedimientos que se realizan. Sin embargo, si el corte y el reposicionamiento de los huesos o la fusión de las articulaciones se requiere, (normalmente se requieren) una recuperación típica sería toma de 4-6 meses para lograr gran parte de la recuperación, y 12-18 meses antes de que alcancen su punto de mejora máxima.

Se recomienda que los tratamientos quirúrgicos sean la última opción*

 

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