Lesiones y enfermedades de la cadera

Introducción

La articulación de la cadera o coxofemoral relaciona el hueso coxal (pelvis) con el fémur (muslo), uniendo por lo tanto el tronco con la extremidad inferior. Las caderas son articulaciones en rótula se clasifica como enartrosis de tipo diartrosis, que se caracterizan porque las dos superficies articulares que intervienen son esféricas o casi esféricas, una cóncava y otra convexa, permitiendo una gran movilidad.

Cuando están sanas, hace falta mucha fuerza para lastimarlas. Sin embargo, algunas veces los deportes, correr, el uso excesivo o las caídas pueden conducir a lesiones en las caderas. Estas lesiones incluyen:

  • Distensiones
  • Bursitis
  • Dislocaciones
  • Fracturas

Algunas enfermedades también pueden conducir a lesiones o problemas con las caderas. La osteoartritis puede causar dolor y limitar los movimientos. La osteoporosis en la cadera causa que se debiliten los huesos y se rompan fácilmente. Ambos cuadros son comunes en personas de edad avanzada.

El tratamiento de los problemas de las caderas puede incluir reposo, medicinas, fisioterapia o cirugía, incluyendo reemplazo de cadera.

Bursitis de Cadera

Las bolsas sinoviales son sacos gelatinosos que se encuentran en todo el cuerpo, incluyendo alrededor del hombro, el codo, la cadera, la rodilla y el talón. Estos sacos contienen una pequeña cantidad de líquido, y están ubicados entre los huesos y los tejidos blandos, actuando como almohadillas o amortiguadores para ayudar a reducir la fricción.

Bursitis es la inflamación de la bolsa sinovial. Hay dos bolsas mayores en la cadera que típicamente sufren irritación e inflamación. Una bolsa cubre la protuberancia ósea del hueso de la cadera, llamada trocánter mayor. La inflamación de esta bolsa se llama bursitis trocantérea.

Otra bolsa, la bolsa del psoas-ilíaco, está ubicada en la parte interna (lado de la ingle) de la cadera. Cuando esta bolsa se inflama, la condición también es llamada bursitis de cadera, pero el dolor está ubicado en el área de la ingle. Esta condición no es tan común como la bursitis trocantérea, pero se trata de manera similar.

Síntomas

Dolor en el punto de la cadera y generalmente se extiende al exterior del área del muslo. En las primeras etapas, el dolor generalmente se describe como punzante e intenso. Más adelante, el dolor puede transformarse más en una neuralgia y se difunde en un área más grande de la cadera. Es posible que lo note más al levantarse de una silla o de la cama, al estar sentado durante mucho tiempo y al dormir sobre el lado afectado.

Por lo general, la bursitis aguda surge en el término de horas o días. La bursitis crónica puede durar desde algunos días hasta varias semanas, y puede desaparecer y reaparecer de nuevo. La bursitis aguda puede volverse crónica si reaparece o si se produce una lesión de cadera.

Con el tiempo, es posible que la bolsa se vuelva gruesa, lo que puede empeorar la hinchazón. Esto puede provocar movimiento limitado y hacer que los músculos se debiliten (que se llama atrofia) en el área.

Causas y Factores de Riesgo

Varios factores pueden provocar bursitis de la cadera, incluidos los siguientes:

  • Uso excesivo reiterado o estrés de la cadera.
  • Artritis reumatoide.
  • Lesión de la cadera.
  • Infección con bacterias, como Staphylococcus aureus (o una infección por estafilococo).
  • Problemas de columna vertebral, como la escoliosis.
  • Longitud irregular de las piernas.
  • Espolones óseos (crecimientos óseos arriba del hueso normal) en la cadera.

Diagnóstico y pruebas

Su médico lo examinará y le preguntará sobre sus síntomas. A veces, es posible que se necesiten determinadas pruebas para descartar otras afecciones que pueden provocar síntomas similares. Estas pruebas podrían incluir radiografías y resonancias magnéticas (MRI, por sus siglas en inglés).

Tratamiento

Por lo general, el tratamiento para la bursitis implica tener la articulación en reposo en la mayor medida posible. Pueden usarse fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno (marcas: Advil, Motrin) o el naproxeno (marca: Aleve) para aliviar el dolor y la hinchazón. También podría convenirle usar una compresa de hielo en el área para reducir la hinchazón. Durante este tiempo, asegúrese de evitar las actividades que puedan hacer que los síntomas empeoren.

Es posible que su médico le recomiende ejercitar el área una vez que su dolor disminuya. Esto ayuda a prevenir la atrofia muscular. Pregunte a su médico sobre los ejercicios para ayudarlo a fortalecer el área. Si la bursitis afecta su capacidad de funcionar con normalidad, es posible que necesite fisioterapia para ayudarlo a moverse de nuevo. Esto es especialmente cierto para las personas que tienen bursitis crónica.

Si estos tratamientos no ayudan, es posible se deba extraer líquido de la bolsa o que deba recibir inyecciones de corticosteroides para reducir el dolor y la hinchazón. Por lo general, las inyecciones de corticosteroides son muy eficaces para tratar la bursitis. Es posible que necesite otra inyección después de algunos meses.

Rara vez se necesita cirugía para tratar la bursitis. Solo se usa cuando todos los otros tratamientos fallan. Para las personas que necesitan cirugía, esta es un procedimiento simple. El médico extrae la bolsa de la cadera. La cadera puede funcionar con normalidad sin la bolsa. Por lo general, la cirugía no requiere una larga estadía en el hospital y el período de recuperación es breve.

Prevención

Puede prevenir la bursitis evitando hacer demasiado esfuerzo con las caderas. Evite las actividades que son particularmente difíciles o dolorosas, y tome descansos para que las caderas entren en reposo. Cuando haga ejercicio, recuerde precalentar los músculos y luego hacer un estiramiento para prevenir lesiones. Si tiene sobrepeso, bajar de peso puede ayudar a reducir la presión en las articulaciones, incluidas las caderas.

Fortalecer las caderas con una rutina de actividad física aprobada puede reducir mucho sus probabilidades de desarrollar bursitis. Pregunte a su médico qué tipos de ejercicios son mejores para usted.

Preguntas que debe realizar a su médico

  • ¿Qué pudo haber provocado mis síntomas?
  • ¿Cuál es la mejor opción de tratamiento para mí?
  • ¿Cuánto tiempo pasará hasta que pueda esperar que se alivien mis síntomas?
  • ¿Es posible que mis síntomas regresen?
  • ¿Es seguro para mí hacer ejercicio? ¿Qué tipo de ejercicio debo hacer?

 

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